dilluns, 25 de juny de 2012

Buenas y malas noticias


Artículo publicado en el diario La Vanguardia el día 20 de junio de 2012 


Acostumbrados últimamente a las malas noticias, empecemos por una de excelente. Se trata de la puesta en marcha del sincrotrón Alba en Cerdanyola del Vallès. El sincrotrón Alba es una de las grandes instalaciones científicas del Estado, el único de sus características en el sur de Europa. La buena noticia, más allá del inicio de los primeros experimentos, es que como país hemos sido capaces de diseñarlo, construirlo y ponerlo en marcha. Hemos sabido tejer un conjunto de complicidades para hacerlo realidad, y las administraciones del Estado y de la Generalitat (con diferentes gobiernos y colores políticos) han sido constantes en su inversión. Desde la aprobación del proyecto en el año 2002 hasta la puesta en marcha estos días, Alba se convierte en el mejor reflejo de un país que ha entendido que la ciencia y la innovación son piezas clave de una sociedad avanzada como la que deseamos.

En este contexto, sin embargo, asistimos a iniciativas del Gobierno central en materia de ciencia que nos deben preocupar enormemente. Se trata de los recortes en I+D y sobretodo de los argumentos que los sustentan. Se argumenta que hay que “adelgazar” el sistema de ciencia y tecnología y apostar por la excelencia y la calidad más que no la cantidad, haciendo referencia principalmente al número de investigadores. En este sentido, deberíamos hacer algunas constataciones:

1) Las cifras son contundentes. La inversión en I+D en España es muy inferior a la media de la Unión Europea, con un presupuesto que además se reduce este año un 25% respeto al anterior, y vuelve a niveles del 2005;

2) Existe una correlación directa entre los países que más investigadores disponen y una baja tasa de paro;

3) La excelencia requiere una masa crítica para que emerja. Para poder alimentar la excelencia se requiere una amplia base de investigadores, grupos y centros que la sustenten;

4) Las recomendaciones de los expertos (por ejemplo, premios Nobel) y de la propia Comisión Europea va en la línea de incrementar el esfuerzo público en I+D, para luchar contra la crisis y promover un sistema económico avanzado e innovador;

5) El sistema necesita investigadores jóvenes en formación, siempre, pero en los próximos años todavía con más fuerza, debido a la pirámide de edad de nuestro sistema;

6) Tenemos ciertamente un problema de absorción de investigadores en las empresas, que impide el impulso de la innovación empresarial y la competitividad.


Josep M. Vilalta
Secretario Ejecutivo de la Asociación Catalana de Universidades Públicas (ACUP)

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